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Belén tiene 18 años y es estudiante de Ingenería en Información de la Universidad de Chile. A su corta edad, forma parte de un equipo juvenil de robótica y además fue la primera chilena en ganar el concurso Challenge For Change de Microsoft. Su propuesta: convertir las bibliotecas públicas de barrios de la periferia de Santiago en espacios de aprendizaje en tecnología para niños y jóvenes.

Conoce más sobre esta joven emprendedora!

¿Cómo se fue forjando tu interés por la tecnología?

 Siempre me ha interesado la tecnología, pero hasta hace poco no me había acercado al mundo tecnológico. Hace cerca de un año se realizó el campamento Chile Va, un campamento de ciencia y tecnología de CONICYT, y lo hicimos en el cajón del Maipo. La experiencia fue a full y fue ahí cuando me di cuenta que me gustaba esto. Nos hacían varios talleres como “workshops” y uno de esos era de programación y el otro de emprendimiento.

Antes, la verdad es como raro porque todo se conecta, porque a me gusta mucho el inglés pero mi colegio no era muy enfocado al idioma. Entonces, para aprender, empecé a ver las charlas TED y en la mayoría se fomenta la creatividad y el emprendimiento, y me empezó a gustar mucho la idea de emprender. Ahí me di cuenta que todo lo que tiene que ver con emprendimiento hoy en día está relacionado con la tecnología y con innovación. Fue ahí donde me empecé a meter en el mundo tecnológico. En Chile Va me di cuenta que a mis compañeros les gustaba el tema también, pero como normalmente no tienen acceso a la tecnología, no lo aprenden.

Fue ahí donde me interesé por el mundo y me metí a full, pero también por el tema cultural en el cual las niñas no se meten mucho en este tema, yo creo que lo que más me sirvió, yo tengo un hermano mellizo, es que mis papás nunca hicieron esa separación de el típico salón rosado que tienen las niñas y lo hombres azul con los autitos, de hecho me acuerdo que cuando tenía 8 años, para mi cumpleaños me regalaron Barbies, y  a mi hermano le regalaron un auto a control remoto. Yo ni siquiera abrí las Barbies, las tiré. Y mi mamá siempre me cuenta que yo decía que las barbies no servían para nada. El punto es que nunca hicieron distinción entre nosotros.

Cuéntame sobre tu vínculo con Corazón de Chileno

Somos un equipo de Robótica que partió en 2007, lo fundó José Ignacio Fernández. Él estaba en la Andrés Bello y todos los fundadores son de esa Universidad, ellos compiten en la Firts Robotic que se hace en Los Ángeles, Estados Unidos. Bueno, el equipo partió en el 2007 y el 2008 fue su primera competencia. Yo me integré en Septiembre del 2015, porque se iba hacer un torneo acá de Vex que es otra competencia  (esta first y Vex) y me llamaron para integrarme. Allí competimos en el torneo Chileno y lo ganamos.

¿Qué es lo que desarrollaron para presentar en esta competencia?

Es importante decir que el Fundador de First, quería tomar todo este entusiasmo que le ponen las personas al deporte, a la Robótica, Ciencia y Tecnología. Competimos en el Long Beach que es como el Movistar Arena. Hay un mundial en el cual de todos los regionales pasan dos equipos. Solo hemos pasado a esa instancia el 2014. Hay dos formas de pasar al mundial: ganando el torneo presentando el Robot con los 70 equipos, o  ganando el premio más prestigioso de la competencia el cual premia el impacto comunitario. Entonces van al mundial, se llenan los estadios y todos alentando y se vive todo ese entusiasmo que te dan las personas, es como un partido de futbol.

La competencia cambia todos los años, por lo cual cada año existen desafíos distintos, este año por ejemplo la competencia se llamó Stronghold, que es como medio medieval, tenemos dos alianzas con tres equipos cada uno, entonces el equipo contrincante elige sus defensas, tenemos categorías de defensa y tenemos que pasar las defensas, tenemos que cada equipo diseña su robot, pero los puntos se dan por pasar las defensas, por desactivarlas que en el fondo es “pasarlas dos veces”, por lanzar rocas (una especie de pelotitas grandes, las tiras al castillo).

¿Y ustedes inventaron todo este sistema?

 Cada equipo tiene que hacer su propio robot para cumplir el desafío propuesto por los organizadores. Entonces para ello nos dan 6 semanas, este año por ejemplo, se lanzó la competencia en Enero y de ahí tuvimos 6 semanas para diseñar. Hay que empezar desde cero, y lo interesante es que nos envían desde Estados Unidos una cajita con toda la electrónica pero solo eso, sin ningún manual. Es importante decir que nosotros dentro del equipo tenemos sub equipos que son de diseño, mecánica, electrónica, programación, administración. Somos un equipo y es necesario que cada uno se enfoque en algo.

¿Con que desafíos te has encontrado Belén? porque en igual siendo chica, entrando recién a la universidad, debe ser un poco difícil quizás insertarse en un mundo que es bien técnico. Por esa razón quiero preguntarte ¿cuales han sido los mayores obstáculos que has tenido que enfrentar hasta el minuto?

Yo creo que el haber ganado el Challenge for change de Microsoft me ha ayudado mucho porque en el fondo, si bien antes quería aprender, al final no me atrevía a ir a los eventos que existen. Hay grupos que se juntan aprender de JAVA, por ejemplo, o cualquier cosa de programación, y me sentía muy sola porque eran puros hombres. Me pasó en algunos eventos que me di cuenta que solamente habían hombres, de 30 años para arriba, y de hecho a algunos no entré porque me sentía fuera de lugar.  Ahora es diferente porque sé más, me siento más confiada y ya no tengo tanto problema con eso. De esta forma el ser más chica quizás ha sido un desafío. Otro desafío ha sido cuando fui a la biblioteca de Puente Alto, lugar donde quería trabajar con el proyecto de Microsoft, iba sola porque no tenía ningún contacto, entonces el enfrentar ese camino muchas veces sola ha sido uno de los desafíos más importantes.

¿En esta Biblioteca lo que tu querías era acercar un poco la tecnología a la gente? ¿Cómo funcionaba lo que implementaste?

Después de salir de Chile Va, me di cuenta de eso, de esta necesidad, que muchos querían aprender pero no tenían las herramientas. El talento está en todas partes pero quizás donde vivía no habían actividades para personas más pequeñas, como en su momento yo, por ejemplo, que con 17 años, quería aprender y no había ninguna oportunidad para hacerlo, solamente esperar a llegar a la universidad. De esta forma, lo que yo quería hacer era acercar la tecnología en las Bibliotecas porque lo veía como un espacio comunitario, el punto donde las personas de la zona periférica de Santiago se podían acercar. La idea principal era hacer un club tecnológico y así inicié la búsqueda del lugar donde desarrollar el proyecto. Inicialmente consideré la Florida, que es mi comuna, pero no era posible porque la Biblioteca no tiene los computadores ni el material necesario para realizar los talleres. Entonces fui a Puente alto, me pude contactar con la persona encargada, le conté el proyecto y los fondos con los que contábamos para realizarlo.

La forma como iniciamos este proyecto fue con Talleres, primero hicimos talleres de Lego con Robots, más enfocado a niños hasta primero o segundo medio. Debido a que no teníamos el dinero para comprar los kits ya que los precios están entre los 400.000 a 500.000. Entonces en algún momento yo había participado en un interescolar de Robótica y al organizador le caí bien, el era muy cercano a todos los equipos y nos ayudó  a hacer los talleres y con con los kits que necesitábamos, esto lo hacíamos los días Sábados. Esta era una etapa con muchas cosas, yo estaba en el colegio, tenía que dar la PSU, más el equipo y además desarrollar este proyecto con Microsoft, era un montón.

 ¿Cómo fue la recepción de los usuarios que se vieron beneficiados por estos  proyectos?

Súper bien, por ejemplo en el taller de Lego, las mamás se me acercaban para saber donde podían conseguir el Kit, si lo podían comprar y me preguntan dónde podían llevar a los niños para seguir aprendiendo. Lo más satisfactorio era la sonrisa de los niños, estaban muy entretenidos, se reían mucho, aprendieron muchísimo, y se entusiasmaban aprendiendo sobre tecnología. Es importante decir que  que  en el fondo éramos todos voluntarios, y hacíamos estos talleres de manera gratuita. Este año tenemos la meta de instalar el club tecnológico de manera regular y no esporádica.

¿Cuáles son tus proyectos para este año? 

 Mi primera prioridad es la Universidad, no perder ningún ramo. Además de ello es poder instalar el club tecnológico, con voluntarios y también hacer uno en La Florida, creo que tiene que ocuparse ese espacio. Algo que me llamó la atención es que al centro bibliotecario de Puente Alto van muchas personas y tiene una buena ubicación, pero en la Florida no van muchas personas, por lo mismo este espacio es ideal para ocupar de esta manera. En este momento estoy conversando con un programa joven que hay en la florida para que juntos podamos hacer algo en la biblioteca.

Pensando en que poco a poco te fuiste insertando en este mundo del emprendimiento y la tecnología, ¿alguna vez te habrías imaginado en algo así, ganándote un premio siendo tan chica, lo esperabas? lo tenías dentro de tus ambiciones? o la vida te fue sorprendiendo?

Yo creo que parte de las dos, igual la vida siempre te sorprende, yo siempre estoy metida en varias cosas. Me aburría estar del colegio a la casa, de la casa al colegio, esa rutina no me gustaba. Por esa razón empecé a ir a estas cosas de una forma muy entretenida encontrando en el camino personas con los mismos intereses míos, que también eran muy motivados, y de ahí fui escalando poco a poco. Igual la vida te sorprende mucho, en este momento sigo con esa misma motivación y la motivación de mis compañeros, luego cuando miras atrás te das cuenta del camino recorrido.

¿Cómo te proyectas de aquí al futuro?

He aprendido varias cosas, una de las cosas más importantes, es que las oportunidades se las crea uno. Respecto a la pregunta que haces te podría responder que mis aspiraciones de aquí a largo plazo son: terminar la carrera, de forma complementaria ya que a mí la educación tradicional no me alienta mucho. Tengo que estar haciendo más cosas, porque si no es así siento que no aprendo mucho, considero que todo lo que aprendes en la Universidad o académicamente, hay que aplicarlo. Por esta razón quiero seguir con proyectos que en el fondo es el espacio donde uno aprende más, encuentro que en la Universidad escuchando a un profesor o haciendo cosas ahí mismo no aprendes tanto como interactuando con la gente, haciendo las cosas.

Quiero terminar la carrera, y si me permito soñar, quiero hacer un Magister o un posgrado en Estados Unidos, quiero irme para allá a estudiar y luego volver a Chile y tener un emprendimiento y hacer lo que me gusta.

¿Por qué crees que es importante fomentar que existan más mujeres involucrándose en el mundo de la tecnología? 

Estoy apoyando esta campaña, primero porque Girls in Tech me apoyó mucho en la campaña con Microsoft, porque tenía que sumar votos y me apoyaron difundiendo, me ayudaron un montón. Para mi es súper importante que tengamos más mujeres en el mundo de la tecnología  porque es una mano de obra que estamos necesitando para crecer. Por ejemplo, en programación, si el 50% de la población,  en este caso son los hombres, hacen todo nuestro adelanto tecnológico, hacen todo lo que nosotros podemos ocupar o que pueden crear ellos, nos estamos perdiendo del otro 50% que podemos recibir, que es la parte de las mujeres, entonces estamos perdiendo bastante por el hecho de que las mujeres no estén en tecnología.

¿Qué mensaje le entregarías a las mujeres desde tu experiencia y desde tu acercamiento con la tecnología, que les podrías decir para invitarlas y que se atrevan?

Primero quiero decirles que no creo que tengan algo que perder al atreverse, no sé si en mi caso que era tan chica como que perder no era un gran problema para mi, quizás personas mayores tengan que renunciar a algo más grande como el trabajo. Pero emprender significa que tu proyecto te gusta, que es algo que te apasiona. Si uno va hacer lo que le gusta, es mucho más factible lanzarse y hacerlo, además reitero lo que dije anteriormente, las oportunidades se las crea uno.

A las chicas de mi edad les puedo decir que si en este momento no hay tantas mujeres, imaginen ser las PRIMERAS en serlo. Para mí esto es muy motivante, que quizás si hay pocas yo puedo ser una de ellas y marcar la diferencia. Además es súper prometedor en el campo de la tecnología, y si uno  se atreve, va a ser más satisfactorio para ti y vas a poder aportar mucho.

¿Qué posibilidades crees que ofrece la tecnología para cambiar el mundo? 

Es muy prometedor, si quiero emprender no imagino otro campo que no sea tecnología, porque pensando en el aspecto más técnico, es un campo que va en un crecimiento exponencial, tiene la posibilidad de cambiar el mundo. Se dice que “una idea puede cambiar el mundo, pero si esta idea es con tecnología las posibilidades son mucho mayores”. La tecnología me ha ayudado bastante, gracias a eso mi vida no es aburrida, siento que todos los días me levanto para hacer algo que me gusta, creo que emprender y en tecnología trae muchos desafíos, pero también trae resultados muy gratificantes.

¿Qué ha sido lo más gratificante para ti de tener tus cosas propias, de hacer este proyecto tecnológico, estar participando de estas competencias internacionales de Robótica? ¿ que cosas positivas ha traído a tu vida?

Primero, lo más gratificante ha sido la sonrisa de las niños, hacer algo que te resulte también es sumamente gratificante, liderar un proyecto también lo es. Lo importante es el equipo, estar todos en pro de un objetivo. Por ejemplo, con el equipo de robótica trabajamos por seis semanas desde 10 am a 6 pm. Es bacán saber que después de todo ese esfuerzo, hay un resultado.

La experiencia y la red que se hace es impresionante, por ejemplo, cuando vamos a Estados Unidos tenemos todo un itinerario, vamos a colegios de allá, tenemos un día estudiando como estudiante Norteamericanos poder cumplir con esos sueños es muy gratificante, y la tecnología te puede permitir eso y mucho más.

Me gustaría aprovechar para hacer un llamado abierto al equipo, ya que estamos necesitando mujeres y hombres que quieran ser parte,  hacemos una convocatoria abierta donde luego la llamamos a reuniones y de ahí el que tiene más motivación es el que se queda porque todos pueden aprender, todos empezamos desde cero, todos podemos ser parte.